Consejos para que tus reuniones online no “drenen tu energía”
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Consejos para que tus reuniones online no “drenen tu energía”

Reuniones online

Consejos para que tus reuniones online no “drenen tu energía”

La semana pasada en una formación online síncrona que facilité, varios participantes me comentaron, antes de empezar, que estaban exhaustos/as y cansadas/os, y que pensaban que lo que les cansaba era “tanta” videollamada, tanto Teams, tanto Skype, tanto Zoom, tanto Hangouts y tanto Webex.

La verdad que yo mismo si comparo mi nivel de energía y cansancio cuando realizo formaciones presenciales a cuando facilito formaciones online síncronas (‘on live’), veo que estás últimas son más desgastantes.

A partir de ahí, he investigado para saber por qué y lo he encontrado!

Este blog se basa en un artículo de la BBC (pulsa aquí para el original en inglés ) , donde BBC Worklife habló con Gianpiero Petriglieri, profesor asociado de Insead, que explora el aprendizaje sostenible y el desarrollo en el lugar de trabajo, y Marissa Shuffler, profesora asociada de la Universidad de Clemson, que estudia el bienestar en el lugar de trabajo y la efectividad del trabajo en equipo, para conocer sus puntos de vista.

Las formaciones online síncronas a través de programas de videollamada son más cansadas, tanto para el alumno como para el formador/a o el facilitador.

Motivos:

  1. Estar en una videollamada requiere más atención que estar cara a cara, dice Petriglieri. Nuestro cerebro debe trabajar más para procesar las señales no verbales como las expresiones faciales, el tono y el tono de la voz y el lenguaje corporal; Prestar más atención a todo esto consume mucha energía.
  2. Además “Nuestras mentes están juntas cuando nuestros cuerpos sienten que no lo estamos. Esa disonancia, hace que las personas tengan sentimientos encontrados, es agotadora. No puedes relajarte como en una conversación de forma natural”.
  3. El silencio es otro desafío, agrega. “El silencio crea un ritmo natural en una conversación de la vida real. Sin embargo, cuando sucede en una videollamada, te sientes ansioso por la tecnología”. También hace que las personas se sientan incómodas. Un estudio realizado en 2014 por académicos alemanes demostró que los retrasos en los sistemas de teléfono o de conferencia influyeron negativamente en nuestra visión de las personas: incluso los retrasos de 1,2 segundos hicieron que las personas percibieran al respondedor como menos amigable o menos centrado.
  4. Un factor adicional, dice Shuffler, es que si estamos físicamente frente a la cámara, somos conscientes de que nos están mirando. “Cuando estás en una video conferencia, sabes que te pueden estar mirando; estás en el escenario, así que viene la presión social y la sensación de que necesitas actuar. Sentir que tienes que llevar a cabo algún rol es estresante”. También es muy difícil para las personas no ser conscientes de cómo se comportan frente a la cámara.
  5. Nuestras circunstancias actuales, ya sea encierro, cuarentena, trabajar desde casa o de otra manera, también afectan, sobretodo en como percibimos las “videollamadas”. Petriglieri cree que “La videollamada es nuestro recordatorio de las personas que hemos perdido temporalmente. Es la angustia que cada vez que ves a alguien en línea, como tus colegas, lo que te recuerda que realmente deberíamos estar juntos en el lugar de trabajo ”, dice. “Lo que estoy encontrando es que todos estamos exhaustos; No importa si son introvertidos o extrovertidos. Estamos experimentando la misma interrupción del contexto familiar durante la pandemia”.
  6. Luego está el hecho de que aspectos de nuestras vidas que solían estar separados (trabajo, amigos, familia) ahora están sucediendo en el mismo espacio. La teoría de la autocomplejidad postula que los individuos tienen múltiples aspectos: roles sociales, relaciones, actividades y objetivos dependientes del contexto, y encontramos que la variedad es saludable, dice Petriglieri. Cuando estos aspectos se reducen, nos volvemos más vulnerables a los sentimientos negativos. “La mayoría de nuestros roles sociales ocurren en diferentes lugares, pero ahora el contexto se ha derrumbado”, dice Petriglieri. “Imagínate si vas a un bar y en el mismo bar hablas con tus profesores, conoces a tus padres o sales con alguien, ¿no es raro? Eso es lo que estamos haciendo ahora … Estamos confinados en nuestro propio espacio, en el contexto de una crisis que provoca mucha ansiedad, y nuestro único espacio para la interacción es una ventana de computadora ”.
  7. Shuffler dice que la falta de tiempo de inactividad después de cumplir con los compromisos laborales y familiares puede ser otro factor en nuestro cansancio,
  8. También comenta que algunos de nosotros podemos estar poniendo expectativas más altas sobre nosotros mismos debido a las preocupaciones sobre la economía, los permisos y la pérdida de empleos. “También existe ese sentido elevado de ‘Necesito estar desempeñándome en mi nivel más alto en una situación’ … Algunos de nosotros tenemos un rendimiento desde la sobre-exigencia para asegurar nuestros puestos de trabajo“.

Como puedes ver, 8 fuentes de estress. Con lo que

CONSEJOS SI TIENES UNA FORMACIÓN ONLINE SÍNCRONA:

  • Procura que cada sesión de formación online ‘on-live’ no supere las 3h o 3,5h.
  • Realiza más pausas, aunque sean más breves, de las que realizas en una formación presencial.
  • Haz todo lo posible por tener una buena conexión de internet. Si es necesario invierte en una buena fibra óptica con un ancho de banda de más de 80Mb, y una buena wi-fi. Recuerda que estás invirtiendo en reducir tu stress en estos días.
  • Evita tener ninguna reunión virtual ni teleconferencia en las 2 horas anteriores a la formación, y en la hora posterior.
  • Si te es posible, realiza algún tipo de actividad física o de movimiento antes de la sesión (puede ser alguna actividad relacionada con la casa y que implique movimiento)
  • Procura utilizar otros medios de comunicación para evitar la sobredosis de reuniones online por videoconferencia (teléfono, email, carta)
  • Procura dormir bien y descansar la noche de antes de una formación online síncrona.
  • Busca algun espacio de inactividad. Intenta apagar el chip de “sociedad del rendimiento” que nos han puesto a todas/os.
  • Revisa el nivel de auto-exigencia al que te estás sometiendo y asegurate de no estar pidiendote más de lo que puedes hacer de una forma sostenible en el tiempo. La pregunta: ¿si el confinamiento durara 2 años, podría seguir con este ritmo?

Gracias por tu tiempo y recuerda que si te ha gustado el artículo puedes compartirlo en redes sociales.

Juan Antonio Gómez
mercedes.cirera@gmail.com
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